martes, 3 de agosto de 2010

PERSONALIDAD DE LA MUJER DELINCUENTE

La problemática de la mujer delincuente, por lo general se ha considerado que los delitos de las mujeres son conductas aisladas, de tipo pasional y que en relación al hombre las conductas antisociales son mínimas.


Se tomaran en cuenta los siguientes aspectos de la mujer delincuente:

- Las conductas delictivas más observadas

- Características psicológicas más generales de la mujer delincuente.

La personalidad; es evidente que cada persona es única en sus aspectos psicológicos y en su historia familiar y social, que reacciona de un modo particular lo que también la hace diferente de los demás y con un enfoque existencial también único, por lo tanto la agresión del delito implica aspectos básicos biopsicosociales también únicos.

La conducta delictiva de una mujer es la expresión de una psicopatología individual de su alteración psicológica y social, pero en este caso la mujer delincuente no solamente es una persona enferma sino el elemento emergente de un núcleo familiar enfermo, y traduce, a través de la agresión, la ansiedad y conflictos del intragrupo familiar.

En las conductas delictivas y antisociales que más se observan que son realizadas por la mujer son:



- Prostitución.

- Homicidio.

- Robo.

-Tráfico de drogas.

- Secuestro.

- Estafa.

-Aborto.

- Conducta de abandono.

-PROSTITUCIÓN.


Es la forma más común de conducta antisocial femenina, este comportamiento sexual tiene diversos orígenes, entre los más comunes son la oligofrenia, en ésta situación la mujer no está capacitada para realizar trabajos bien remunerados y por lo tanto comercia su cuerpo.

La prostitución es un problema social importante, ya que cada vez se observan mujeres de menor edad dedicadas a este oficio.



-HOMICIDIO.

Es notorio que la mujer en su patología afectiva se ve impulsada a cometer tal delito, pero éste lo ejecuta después de un largo periodo de preparación, al sentirse humillada, marginada, abandonada, otra motivación es al sentir que pierde a su protector, ya que en nuestra sociedad es fundamental “tener quien nos mantenga, quien responda por uno” y ante la amenaza de perder tal seguridad se lucha contra la adversaria. Es importante señalar que los homicidios ejecutados por mujeres tienen la característica de no ser impulsivos, de no ser precipitados por el alcohol, que son situaciones muy comunes en los varones.

-ROBO.

Se considera la acción como conducta utilitaria, debido a que se trata de objetos que tienen valor de venta o sirven para satisfacer necesidades de consumo. Psicológicamente encontramos en estas mujeres una inseguridad básica, que las impulsa a relacionarse con una pandilla y dan características especiales al delito, ya que los robos de la mujer no manifiestan violencia.



-TRAFICO DE DROGAS.

En este tipo, la mujer no es adicta, sino que participa como miembro de una organización que puede ser local, nacional o internacional, estas mujeres son conscientes de sus actos y los justifican a través de mecanismos de racionalización, exhiben una personalidad francamente psicopática, donde satisfacen sus necesidades primarias de coquetería, para poder llamar la atención del sexo opuesto. Es lamentable observar el incremento de las mujeres traficantes, ya que por su condición femenina los niños y los jóvenes se les acercan con más confianza.



-SECUESTRO.

En esta figura la mujer tiene un papel fundamental, ya que es nuevamente la encargada de prestar atención y servicios a los secuestrados, es aun en este nivel delictivo que la mujer se subordina al hombre, y es su colaboradora.

-ESTAFA.

En los últimos años la mujer ha participado no solo en la actividad de la realización, sino también en su preparación.

Desde el punto de vista criminológico es evidente que las conductas de estafa son realizadas por personas histéricas.

La conducta de estafa figura dentro de los delitos contra la propiedad, este delito presenta una serie de peculiaridades que lo separan de las restantes conductas punibles. Particularmente en esta conducta delictiva falta la percepción de la peligrosidad general que alarma en los delitos de violencia, ya que el delito se presenta actuando mediante el engaño, el artificio y el enredo.

-ABORTO.

La realización de esta conducta significa que la mujer se caracteriza porque no tiene el deseo de concebir el producto, o por otras diferentes razones (familiares, económicas, la sociedad, etc.), que la orillan a por lo general a ir a un hospital clandestino donde le practicaran el aborto. En algunas mujeres en relación con el aborto implica una auténtica conducta autodestructiva.

-CONDUCTA DE ABANDONO.

Se observa con frecuencia y es originada, como se señala por la neurosis de la madre. La mayoría de las mujeres que fueran oligofrénicas no impide que muestren también la patología afectiva, pues cuando están en reclusión existen razones más que suficientes, reales y evidentes, tales como, abandonar el núcleo familiar, desconocer cuál será su futuro, y la angustia que genera la privación de la libertad.

 BIBLIOGRAFIA.
Rovelo Emilio, diccionario de mitología azteca, México, Ed. Fuente cultural.
Medina, Historia de la Inquisición de México, México, Ed. Fuente cultural.
Piña Javier y Palacios, curso impartido en el instituto de investigaciones jurídicas de la UNAM, en febrero de 1980, LA MUJER DELINCUENTE EN MÉXICO, 1ª Ed. 1983.

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